PERDONAR
Perdón, el

por Carlo Guarneri. Pics coleccionados de diferentes fuentes. 2016.

Al no perdonar la única persona que se hace daño es usted misma. La otra perona puede seguir bien fresca. Al no perdonar los jugos gástricos dañan su cuerpo físico y también el no perdonar afecta su alma.

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben.  Reina Valera Revisada (1960), (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 1998), Lc 11.2–4.

 14Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.  Reina Valera Revisada (1960), (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 1998), Mt 6.13–15.

Piense usted cuanto le ha perdonado Dios.



























Su responsabilidad delante de Dios.
33¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? 34Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. Reina Valera Revisada (1960), (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 1998), Mt 18.33–35.

Dichos y verdades bíblicas.
Guardarle rencor a alguien es como sostener una braza ardiente en la mano. La única persona que se va a quemar es usted.




















Perdone, aún cuando la persona no tiene mala conciencia de sus malas acciones, Mantener esta indignación, ira o enfado la/lo lastima a usted y a nadie más.

La falta de perdón y el resentimiento, causan raíces de amargura.
14Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; Reina Valera Revisada (1960), (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 1998), He 12.14–15.






















El primero en pedir perdón, es el más valiente.
El primero en perdonar, es el más fuerte.
El primero en olvidar es el más feliz.























Pasajes Bíblicos: "Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte "Me arrepiento", perdónalo." (Lucas 17:4)



























"Hoy día, algunos sectores del cristianismo han mistificado al perdón, convirtiéndolo en “atadura” para quienes nos han ofendido y a quienes no hemos perdonado. Sin embargo, estoy convencido de que la razón por la que el Señor nos llama a perdonar es precisamente porque, al no hacerlo, somos nosotros mismos los más perjudicados. Y en esto, aún la ciencia confirma el impacto sobre nuestros cuerpos de la amargura resultante del no perdonar."  Juan Eduardo Orrego Torres.


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10 Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos;

Reina Valera Revisada (1960), (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 1998), Job 42.10.