La Biblia:
La Biblia es la única regla de fe y práctica. Es la Palabra de Dios de pasta a pasta. 2ª de Timoteo 3:15 y 16. Ya sea contando los libros tradicionalmente como 66 o contando los Salmos como cinco libros que nos da 70 libros. Aceptando solo el canon judío respecto al Antiguo Testamento.




















Dios:
Hay un Dios verdadero, existente eternamente en tres personas - Padre, Hijo y Espíritu Santo - cada uno de los cuáles posee igualmente todos los atributos de la Deidad y las características de la personalidad. Mateo 28:19
Jesucristo es Dios, la Palabra viviente, quien se hizo carne a través de Su concepción milagrosa por el Espíritu Santo, y Su nacimiento virginal. Por lo tanto, Él es Deidad perfecta y verdadera humanidad unidas en una persona para siempre. Juan 1:1 y 14. Mateo 1:18-25. Colosenses 2:9-10
Él vivió una vida sin pecado y voluntariamente hizo expiación por el pecado de los hombres al morir en la cruz como sustituto, satisfaciendo así la justicia divina y logrando la salvación para todos aquellos que confían en Él solamente. Hebreos 4:13-14; Hebreos 10:10-14
Él se levantó de los muertos en el mismo cuerpo, aunque glorificado, en el cual había vivido y muerto. 1ª de Corintios 15:3-4
Él ascendió corporalmente al cielo y se sentó a la diestra de Dios Padre, donde El, el único mediador entre Dios y el hombre, intercede continuamente por los suyos. 1ª de Timoteo 2:5; 3:16

El hombre:
El hombre fue creado originalmente a la imagen de Dios. Génesis 1:26. Él pecó al desobedecer a Dios; por lo tanto, quedó separado de su Creador. Esa caída histórica trajo a toda la humanidad bajo la condenación divina. Romanos 3:23 y 6:23.
La naturaleza del hombre está corrompida, por lo que es totalmente incapaz de agradar a Dios. Cada hombre necesita la regeneración y renovación del Espíritu Santo. Tito 3:5












La salvación
La salvación del hombre es completamente una obra de la gracia de Dios y no es resultado, total o parcial, de las obras humanas piadosas o de ceremonias religiosas. Efesios 2:8-9. Dios imputa Su justicia a aquellos que ponen su fe en Cristo solamente para su salvación y de este modo los justifica delante de Él. Romanos 4:5
Es el privilegio de todos los que han nacido de nuevo tener la seguridad de su salvación desde el mismo momento en que confían en Cristo como su Salvador. Esta seguridad no está basada en cualquier tipo de mérito humano, sino que es producida por el testimonio del Espíritu Santo, quien confirma en el creyente el testimonio de Dios en Su Palabra escrita. 1ª de Juan 5:13


















El Espíritu Santo
El Espíritu Santo vino al mundo para revelar y glorificar a Cristo y para aplicar la obra salvadora de Cristo a los hombres. Juan 16:8 y 14. Él convence de pecado a los hombres y lleva a los pecadores a Cristo, les imparte nueva vida, los habita continuamente desde el momento del nacimiento Espiritual y los sella desde el día de su conversión hasta el día de la redención. Efesios 1:13-14. 1a de Juan 2:20. Su llenura, poder y control se apropian en la vida del creyente por fe.
Cada creyente está llamado a vivir en el poder del Espíritu Santo quien mora en él de tal manera que no satisfaga los deseos de la carne sino que lleve fruto para la gloria de Dios.
Nota: El Espíritu Santo es el único vicario de Cristo. Juan 14:15-18.













La Iglesia universal
Jesucristo es la Cabeza de la Iglesia, Su Cuerpo, el cual está integrado por todos los hombres vivos y muertos, quienes han sido unidos a Él, mediante la fe salvadora. Es un organismo vivo, no una organización. Trasciende el tiempo y el espacio. 1ª de Corintios 12
La iglesia local
Dios amonesta a Su pueblo para reunirse regularmente para adoración, para edificación a través de las Escrituras y para alentarse mutuamente. Hebreos 10:24-25.










La vida eterna
Al morir físicamente el creyente entra inmediatamente en una relación eterna y consciente con el Señor y espera la resurrección de su cuerpo para gloria y bendición eterna. Filipenses 1:23. 2ª de Corintios 5:6-8.
Al morir físicamente el no-creyente entra inmediatamente en una separación eterna y consciente del Señor y espera la resurrección de su cuerpo para juicio y condenación eternos. Juan 5.28-29. Mateo 25:41 y 46
Nota: Según los escritos del apóstol Juan, tenemos vida eterna desde el mismo momento que Dios nos salva. Juan 5:24 y 1ª de Juan 5:11-13.

El infierno y el lago de fuego eterno
Las almas, de los que no recibieron a Cristo como Salvador y Señor, al morir van directamente al infierno. Como una cárcel donde se espera el juicio final  para determinar su castigo por su pecado de desobediencia a Dios y ser echados al lago de fuego y azufre eterno. penitenciaría. Mateo 25:41 y 46. 2ª. Tesalonicenses 1:8–10. Apo 20:11-15.















La Segunda Venida de Cristo
Jesucristo vendrá nuevamente a la tierra - personal, visible y corporalmente - para consumar la historia y el plan eterno de Dios. Apocalipsis 19:11-16. Juan 14:1-3





















El arrebatamiento
Jesucristo vendrá por la Iglesia. Juan 14:1-3. 1ª de Corintios 15:51-52. La Iglesia, los creyentes, iremos a recibir a Jesucristo en las nubes. 1ª de Tesalonicenses 4:13-18.
















Responsabilidad del cristiano
El Señor Jesucristo ordena a todos los creyentes proclamar el evangelio en todo el mundo y discipular hombres de todas las naciones. El cumplimiento de esa Gran Comisión requiere que todas las ambiciones mundanas y personales sean subordinadas a un compromiso total a "Aquel que nos amó y se entregó a Sí Mismo por nosotros." Marcos 16:15 y Mateo 28:19-20

Confesión de fe de Carlo Guarneri
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